Ayer, 10 de marzo, tuve la oportunidad de vivir uno de los momentos más satisfactorios de mi vida política. Porque ayer, uno de los proyectos en los que más empeño, esfuerzo y dedicación política he puesto – el Hospital de Molina – recibía el Sello Excelencia Europea 400+, que otorga el Club Excelencia en Gestión, por la implantación del Modelo EFQM (European Foundation for Quality Management) de gestión empresarial.
Fue en un acto en el que estuvieron presentes el Consejero de Universidades, Empresa e Investigación, Salvador Marín Hernández, y la Consejera de Sanidad y Consumo, Mª Ángeles Palacios Sánchez, a los que agradezco su presencia en Molina de Segura, como un testimonio del apoyo del Gobierno de Ramón Luis Valcárcel al Hospital de Molina.
La mejora de la Sanidad pública en Molina, allá por el año 1995, era algo en lo que todos estábamos de acuerdo. Para ello era imprescindible, acometer la creación del segundo Centro de Salud, la dotación de especialidades médicas que ahorraran continuos viajes a Murcia de los pacientes y, especialmente, la apertura del Hospital de Molina, que fue cerrado en 1987. Disponer de un Hospital en Molina significaba, además, reparar un desatino que los molinenses nunca llegamos a entender, como fue el cerrar un Hospital existente. El gobierno que tuve el honor de encabezar aquel año optó por hacer de esa aspiración ciudadana nuestro objetivo primordial: Había que conseguir abrir de nuevo ese Hospital.
Hoy, 10 años después de su reapertura, el Hospital de Molina ha extendido sus servicios más allá de los límites municipales, es la referencia de una amplia zona de la comarca de la Vega Media y se ha convertido en ejemplo para el resto de las empresas de la Región de Murcia, al conseguir esta Certificación de Excelencia, la primera de este nivel que consigue una empresa murciana.
La Sanidad Pública es y debe de continuar siendo un servicio público, universal, lo que quiere decir accesible a todos los ciudadanos. Además debe de ser sostenible económicamente porque no debemos de poner en peligro ese acceso universal. Los ciudadanos deben de comprobar que el dinero que entregan a través de los impuestos está bien empleado. Prestar el servicio en los niveles de excelencia que acredita el galardón obtenido, significa que el Hospital de Molina es un buen ejemplo a seguir para conseguir ese objetivo y justifica la apuesta de la Administración Pública por nuestro Hospital,
Agradezco de corazón a su Director, Francisco Guirado, y a todos los trabajadores del Hospital, su labor durante estos años. Porque su esfuerzo, su dedicación y su trabajo, hacen posible que lo que hace unos años soñábamos, sea hoy una hermosa realidad para los ciudadanos de Molina de Segura y de la Vega Media.