
Hace poco, el pasado 30 de abril, el Colegio Público “Gregorio Miñano” de Molina de Segura celebró su 25 aniversario. Un acto al que tuve el honor de asistir, y en el que pudimos comprobar in situ los cambios que a lo largo de estas más de dos décadas ha experimentado – para bien – este centro educativo. Cambios que continuamos comprobando cuando, días después, inauguramos las obras de ampliación del aulario de Educación Infantil, que se suman así a otras infraestructuras ya ejecutadas, como el pabellón o la pista cubierta.
Son obras que responden a la política que desde el Equipo de Gobierno Popular estamos desarrollando en el Ayuntamiento de Molina de Segura. Una política basada en el compromiso con la educación pública. Por eso, no es ésta la única obra que se está llevando a cabo en los colegios de Molina de Segura. Hay más. Y ésta es una manera de demostrar en lo que creo.
Habrá quien critique esta política. Pero desde luego, cuando hay hechos – como las obras que inauguramos el pasado 5 de mayo en el Gregorio Miñano – no hace falta hablar.
Hace 15 años, cuando llegué a la Alcaldía, prometí que Molina de Segura tendría los mejores centros educativos de la Región. Y desde entonces, junto con todo mi equipo, hemos trabajado por conseguirlo. Porque hay una cosa que no tiene precio: el proyecto educativo de nuestros colegios. Y por eso, es prioritario invertir en sus infraestructuras.
El resto, son cuentos.