El pasado domingo, 6 de junio, a mediodía asistí a una jornada de convivencia del Club de Personas Mayores del Barrio de San Miguel, en el Jardín de los Bolos. En el acto se rindió homenaje a los anteriores presidentes del Club: José Palazón (1994-1998), Ángel López (2003-2004) e Isidro Peñalver (2005-2009).
Tuve la oportunidad de intervenir y recordé, ahora justamente que se cumplen 15 años de gobierno del Partido Popular en Molina, uno de mis primeros actos como alcalde, allá por 1995, en el jardín donde nos encontrábamos, con ocasión de la construcción de una pista de bolos. Un juego tradicional muy practicado en el barrio donde aprendí, precisamente en boca de las personas mayores de este barrio, la hermosa expresión “mientras rula, no hay chamba” que, en una traducción más o menos aproximada viene a ser “mientras hay vida, hay esperanza”. Una metáfora de la vida.
Mientras la bola ruede, aunque pueda dar la impresión de que se va a detener, tenemos que confiar en que no será así y traspasará la raya que evita la chamba. Lo mismo ocurre con nuestra vida; mientras seguimos existiendo aún tenemos oportunidades de evitar la chamba, de lograr lo que ansiamos o pretendemos.
La reflexión que hacía iba en el sentido de afrontar los tiempos difíciles en que nos encontramos, de hacer frente a la adversidad, de trabajar más que nunca para que encuentren trabajo quienes no lo tienen.
No perdamos la esperanza, pero trabajemos para ganarla.